Si tuviera que escoger un gesto en común, una opinión en la que todos estén de acuerdo, sería sin duda la profunda antipatía que les merece Valentino Rossi. Eso y la veneración que sienten por las motos. A partir de estas dos elecciones, qué aman y qué odian en grupo, los integrantes de la pequeña caravana difieren entre sí en cuantos aspectos uno pueda imaginar. Cuando llegan por primera vez al circuito, polvorientos, embutidos en trajes de cuero, exultantes, parecen un atajo de bucaneros desembarcando en la isla Tortuga tras un largo periodo de abstinencia.
Fotos moteros
Pero superado el golpe de vista inicial las diferencias se hacen más y más notables. En seguida llama la atención el rostro de un anciano, los casi dos metros de altura de Juan, la belleza de Arancha, el aire socarrón de Fernando o la cuidada perilla de Pepe. Estos cinco en concreto forman el conjunto inicial que salió de Pontevedra el jueves y a él se han ido uniendo algunos de los moteros que encontraron durante el viaje.
La idea surgió en un bar de la zona vieja pontevedresa conocido como Joe´s Bar, un homenaje al cómic francés del mismo nombre. A pesar de las opiniones políticas encontradas, la diferencia de edad, o la condición social, los cinco se reúnen allí cada noche para charlar acerca de las motos, que posan a la puerta del local.
Foto Joes Bar
Desde hace algún tiempo frecuentan las concentraciones y hablan con entusiasmo del ambiente de camaradería y pasión que rodea este tipo de eventos.
Todos han venido con la intención de pasar un fin de semana inolvidable. Unos comparten cervezas junto al circuito, comen y charlan en compañía de motoristas de toda Europa, otros tratan de hacer turismo y visitar los alrededores, pero todos vienen con la intención de presenciar las carreras con la esperanza de que Pedrosa ¡Qué fenómeno! dice Fernando, o Lorenzo, o Batista, o Checa hagan algo grande.
A diferencia con el fútbol la mayoría de aficionados que se acercan al circuito se comportan con inusitado civismo, incluso los pilotos se desmarcan de la imagen frívola del divo deportista de élite. Uno de los cinco me confía que en más de una ocasión durante las pasadas ediciones los pilotos se han mezclado entre la gente y han cambiado impresiones.
Horas después, cuando finaliza la carrera los resultados son dispares. Gran actuacón de Lorenzo y Pedrosa, pero Rossi, siempre Rossi fue el vencedor. A pesar del triunfo del italiano los cinco se muestran felices y cansados. Todavía les resta 1000 km para volver a casa, el trabajo y la cañita en el Joe.